sábado, 23 de octubre de 2010

El exceso de limpieza en los niños afecta su desarrollo social y físico

Mas Informacion:  http://toda-la-informacion-del-mundo.blogspot.com/

También puede afectar sus capacidades de aprendizaje e independencia. 
El aseo es fundamental para evitar la proliferación de enfermedades. Sin embargo, algunos adultos siguen pautas de limpieza exageradas, que les transmiten a sus hijos, olvidando que todo extremo es malo. Esta conducta tiene consecuencias físicas y sociales para el desarrollo del menor y vulnera el bienestar de los mayores.
“Conozco madres que no salen de la casa, no van a una fiesta ni pasean con sus hijos por miedo a que se enfermen”, explica Carlos Torres, infectólogo pediatra de la Clínica del Country. Para el especialista, los padres muchas veces les impiden a sus hijos tener contacto con la naturaleza, en aras de la esterilización, aunque esta actividad sea necesaria para el desarrollo adecuado de los infantes. Como resultado, crecen retraídos y con un vago conocimiento del mundo exterior.
“Paradójicamente, los niños que viven más encerrados porque las mamás creen que el viento y el frío son dañinos se enferman con mayor frecuencia puesto que en la casa se acumulan más los ácaros y el polvo”, comenta el doctor Torres. 
Para Carlos Eduardo Olmos, alergólogo inmunólogo de la Fundación Cardio Infantil, la obsesión con la limpieza afecta principalmente el aprendizaje de los niños. “El límite exagerado que les ponen los padres a sus hijos para que se ensucien, hace que no aprendan a comer ni a jugar correctamente y que crezcan con temores y aprehensiones con respecto a la comida”, afirma.
De acuerdo con el doctor Olmos, mantenerlos completamente limpios no es bueno porque necesitan exponerse a ciertas condiciones ambientales para que su sistema inmunológico se desarrolle. “Este madura a través del contacto con microorganismos, lo cual no significa que deban enfermarse, sino que su sistema inmune debe aprender a reconocer las infecciones para que pueda defenderse de ellas”, explica.
Por otra parte, formar hábitos desproporcionados con respecto a la higiene genera que algunos niños rechacen el aseo. “Los padres deben entender que una cosa es la limpieza y otra, la esterilización. Vivimos en un mundo en el que también habitan las bacterias. Si las agredimos sin necesidad, van a desarrollar mecanismos de resistencia que terminan por afectar la salud”, expone el doctor Torres.

La piel es la principal víctimaEl jabón ideal será aquel que sea neutro, para evitar que la dermis se inflame, condición que se conoce como dermatitis o eccema atópico. Esta enfermedad se activa por el uso prolongado de limpiadores abrasivos, que al tener contacto con la piel, la deja desprotegida. “Este órgano pierde la capa que mantiene el equilibrio. En consecuencia, las proteínas y moléculas de defensa quedan expuestas y todo lo que hay en el exterior se reconoce como algo anormal. Es así como se producen bacterias y se generan reacciones alérgicas”, agrega Iván Pérez, dermatólogo de la Fundación Santa Fe.
En pieles con tendencia a desarrollar eccema, se deben asear únicamente los pliegues del cuerpo. En los menores de seis años, la barra debe pasarse exclusivamente por los genitales.  De acuerdo con el doctor Pérez, cuando hay un lavado excesivo de la piel, se pierde gran cantidad de lípidos, triglicéridos y colesterol, sustancias responsables de mantener la homeostasis de la piel.

Recomendaciones 
• El uso del champú: las personas propensas a la dermatitis no deben lavarse el pelo más de lo sugerido por el dermatólogo. Al momento del lavado, masajear el cuero cabelludo con las yemas de los dedos y nunca con las uñas.
• Higiene oral: el uso indiscriminado del cepillo de dientes puede lastimar los dientes y generar dolor.
• Los pies: los niños no deben usar talcos para pies.
• Los oídos: la cera que sale de las orejas no es mugre. Esta cumple una función protectora que evita que ingresen polvo y bacterias en el interior. Por eso, no es adecuado limpiar el oído por dentro, sino únicamente los desechos de la cera que estén por fuera para no lastimar este órgano.
• Cuidado con los genitales: se recomienda utilizar un jabón especial para limpieza íntima que proteja la piel de esta área.
• Las mucosas: no abuse de los extractores para bebés y empléelos únicamente cuando tengan gripa. Recuerde que los mocos también protegen el cuerpo.
• Ojo con el desodorante: empezar a usarlo desde la adolescencia o cuando sea sugerido por el dermatólogo.

Por Diana Bello Aristizábal
Redactora ABC del bebé

F   eltiempo.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario